
La información quiere ser libre
Las corporaciones quieren tus datos. Los Estados quieren tu miedo. Y los dos juegan el mismo juego: control. Ninguno de los dos te va a proteger se protegen entre ellos, contra ti. Frente a eso no hay receta de manual, hay una tradición: la autodefensa. No pedimos permiso para defendernos, no lo esperamos de una ley ni de un “plan de gobierno”. Nos autodefendemos. Punto.




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